Los hijos y la vida adulta

Está columna no va dirigida a las personas que tienen hijos ni a los que aún no tienen pero planean tenerlos, es una columna dirigida a todos aquellos que han decidido no traer a su progenie a sufrir en este decadente mundo; como ya te has dado cuenta ser adulto viene acompañado de la gran sorpresa de que la mayoría de tus amigos van a darte la temible noticia de que serán papás, verás cómo poco a poco tus conocidos tomarán decisiones como casarse, tener bebés y vivir la vida adulta al mismo estilo que sus padres, también estarán tus amigas madres solteras que llevan con orgullo a sus crías y proclamaran su independencia maternal con orgullo y todo esto está bien, mientras a ti toda esta situación te llevará a la incómoda pregunta que te harán familiares y amigos “¿y tú para cuándo?” te verás en la problemática de no saber qué contestar.dirigida a las personas que tienen hijos ni a los que aún no tienen pero planean tenerlos, es una columna dirigida a todos aquellos que han decidido no traer a su progenie a sufrir en este decadente mundo; como ya te has dado cuenta ser adulto viene acompañado de la gran sorpresa de que la mayoría de tus amigos van a darte la temible noticia de que serán papás, verás cómo poco a poco tus conocidos tomarán decisiones como casarse, tener bebés y vivir la vida adulta al mismo estilo que sus padres, también estarán tus amigas madres solteras que llevan con orgullo a sus crías y proclamaran su independencia maternal con orgullo y todo esto está bien, mientras a ti toda esta situación te llevará a la incómoda pregunta que te harán familiares y amigos “¿y tú para cuándo?” te verás en la problemática de no saber qué contestar.


Como sabemos todos los que hemos tomado la decisión de no tener hijos, nos veremos atados a las miradas despectivas cuando decimos que no queremos traer niños a este mundo, también deberemos soportar los insistentes argumentos, “aún eres joven cambiarás de opinión”, “¿por qué no? los hijos son una bendición”, “¿Quién te va a cuidar cuando seas viejo?”, “Cuando tengas uno verás que te va a cambiar la vida”, “No seas egoísta, no quieres darle nietos a tus padres”, y un sin fin de expresiones despectivas al afirma tu nulo deseó de tener hijos, las personas con hijos te hablan de lo fascinante que es tener hijos, tus amigas te dirán que ya verás si vas a tener, de manera tan insistente que pareciera que te están maldiciendo en vez de comprender lo que deseas, y no es que desprecies a los niños, en mi caso a mí me encantan los niños soy muy juguetona y verlos reír es algo muy satisfactorio, pero a la vez no me imagino con un individuo que dependa de mí, no entiendo cómo le hacen las personas para cambiar su vida de manera tan radical, a mí me gusta esta libertad de decidir por mí sin tener que involucra a nadie más, poder decir que es lo que quiero hacer con mi vida sin atarme a la imaginaria consecuencia de tener que involucrar a un ser que tal vez no encaje en todos mis planes, o motivarme para mí propio beneficio sin la insistencia de reclamar que lo hice por alguien más, ser yo mismo el que luche por mí.

No me mal interpreten, si han decidido tener hijos está bien, los humanos salimos adelante ante cualquier situación y tener un hijo no es un impedimento, pero sean conscientes de que existen personas que no tenemos esos deseos, no nos intenten amargar la existencia maldiciéndonos con una vida solitaria, con una muerte solitaria, si tanto les preocupa acompáñenos con su amistad.

Otra condición difícil es aclararle a nuestros padre que no queremos tener progenie, en mi caso me he visto en la negra encrucijada de defender mi derecho a decidir, ya que cuando llega el momento de aclarar mis ideales con mis padres en vez de recibir su apoyo incondicional recibo críticas y algunas veces regaños o reclamos, en mi caso son los que más hieren, si usted es un padre preocupado porque su hijo o hija no le quiere dar nietos le recomiendo que se relaje, entienda y escuché las razones del joven incauto, no le diga que se arrepentirá, no le reproche que usted quiere que su sangre continúe vigente, no le diga que necesita dejar legado para estar completo en la vida, al contrario amelo y apóyelo en su decisión, es lo que necesitamos.

Y tú joven que has tomado la consiente determinación de no tener hijos, ten paciencia sé qué será difícil el escuchar el típico “cuándo tengas hijos entenderás”, “ya que tengas hijos verás la vida diferente”, las preguntas incomodas en las reuniones familiares de “para cuando el bebé” etc. queda a tu criterio explicar los motivos razonables por los culés no quieres tener progenie o guardar silencio y sonreír, o mostrarle la colección de fotos de tu gato y decirles “Pero miren a mi bella bendición”

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Yoselyn Munoz

Loca amante de los gatos, del cine, la música y la lectura, periodista apasionada, estoy en el proceso de convertirme en un adulto responsable o eso intento.