Como leer un libro y no morir o dormir en el intento

A menudo las personas en nuestros propósitos de año nuevo (lo sé muy cliché), solemos incluir entre esa gran gama de ilusiones el leer un buen libro. ¡Aplausos que vas por muy buen camino chaval!

Y es que en un principio todo es color de rosa pues el proceso para adquirir una de esas cosas pequeñitas y maravillosas conocidas como “libros” nos resulta sumamente fácil y no por el hecho de que lo sea, sino que el humano en su instinto y en la sangre lleva ese placer oculto por adquirir algo, nos adentramos en el mundo de las letras y terminamos eligiendo un título por tres posibles razones, aquí suenas los tambores: 

  1. Porque uno de nuestros conocidos recién terminó un libro y no para de hablar del mismo hasta que llega una chispa de atención a tu subconsciente y ¡magia!, ya deseas adquirir ese majestuoso pequeñín para ver que tantas emociones logras descubrir tú o en su defecto que tanto puedes reprocharle a tu conocido por el garrafal escrito que terminaste por leer. 
  2. Porque lo miras en todas partes y lo escuchas por doquier, haciendo creer a tu mente que es el mejor libro del mundo e inclusive las chicas únicas y detergentes se la pasan posteando frases del mismo. (Lo sé fue un chiste mal de puberto regio).
  3. Porqué lo encontraste en una de estas listas que acabas de leer parecidas a esta publicación. ¡OMG! Esto parece tan psicológico que ya me siento uno de esos conferencistas motivacionales.

Bueno venga ya has elegido el libro ahora queda la parte más difícil si es que aún no eres uno de esos chicos que ama de las tarde lluviosas y disfruta de leer un buen libro con un delicioso café (doble cliché), empiezas a leer y tus ojos se caen al instante y aquí viene la pregunta del millón que todos en algún momento la han pensado, ¿acaso no soy bueno para la literatura?

No, no dejes que eso invada tu mente pues a veces los factores que nos hacen dejar un libro a atrás son las siguientes razones: 

  • No elegimos el libro correcto, es decir nos dejamos influenciar por todas esas muletillas sociales y no nos damos el tiempo para saber qué libro es de nuestro interés real y en cuál podremos navegar sin rumbo fijo (CONSEJO DE LA TÍA LECTURA, ELIGE UN LIBRO QUE SE ASEMEJE A TUS GUSTOS Y NOTARÁS LA DIFERENCIA).
  • Los espacios que se leen deben de ser claves pues esto involucra concentración y si intentas leer en una zona donde ni siquiera puedes escuchar tu nombre, querido amigo lo estás haciendo mal (LA GENTE FASTIDIOSA NO DEJA CONCENTRAR).
  • El tiempo para leer es otra pequeña cosilla escondida que se nos escapa pues lo importante no es la cantidad sino la compresión de la misma y no lo digo yo lo dice el mismísimo Nietzsche así que procura que los tiempos que le dediques sean solo para ello y no para ver tv, escuchar la radio, comer, hacer la mochila, etc.(ME HA PASADO Y TERMINAS PEOR).

Y bueno este gran consejo yo te doy porque tu amigo el del libro soy, okay omitan eso.

Si después de aplicar estos puntos claves en tu intento de lectura sigues en las mismas ¿Qué más quieres de mí? mentira, te sugiero un grupo de lectura en el cual te sientas obligado a leer algo en específico y al mismo tiempo de manera simultánea con otras personas es muy divertido, conoces a personas y vaya que te empiezas a empapar demasiado en el mundo de las letras. 

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Dazza Murillo

Bibliófilo fuera del closet, amante del deporte y no congenio mucho con la frase: “No Puedo”.