En estos días he estado pensando continuamente que tan bien estoy comiendo y créanme no soy una persona con hábitos increíbles de alimentación, solo que pensando en cuidar la figura y pues la salud, pensé en si algo de lo que como daña al planeta también.

Claro teniendo en cuenta, que por su puesto todo lo que viene en envolturas de plástico o cualquier otro material que tarde años en degradarse, pues ya contamina, pero me puse a pensar un poco más allá; y en sí, casi por lógica y después por una pequeña investigación, descubrí que hay mucho de nuestros alimentos diarios que causan un impacto grave en la tierra o en el mar para extraerlos, cultivarlos etc.

No trato de ser alarmista, no que va, lo que quiero es pasarles el dato, si podemos hacer alguna modificación en estos hábitos, consumir otros alimentos o bajarle al consumo de estos, podemos generar buenos cambios, ya que el impacto de estos productos a la tierra es impresionante, el abuso de la pesca, las sustancias que se usan para criar, es casi incontable.

Pienso que honestamente, hay prácticas que  si no son imposibles de cambiar, al menos si son imperantemente difíciles de modificar, pues nuestra conciencia se habitúa a técnicas, modos etc. Por eso estoy consciente de que no se trata de dejar de consumir todo lo que ponga en riesgo el medio ambiente, o lo que lo dañe, Sí, tristemente lo digo, porque no se trata de plantear utopías si no acciones viables.

Estos son los procesos y productos que mayormente consumimos y el daño que generan:

La carne de vacuno necesita una cantidad de recursos bastante elevada para su producción. Las vacas utilizan 28 veces más tierra y 11 veces más agua que la carne de cerdo o de pollo. A parte de esto, existen diversos informes que demuestran que son las responsables del 2% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero debido a sus heces y gases intestinales. Según las investigaciones, minimizar el consumo de carne de vacuno mitigaría los costes medioambientales.

El Atún rojo, estos han sido tan sobreexplotados que son incapaces de reproducirse los suficientemente rápido como para mantener su población estable. Según National Geographic, el método de pesca que se usa para el atún rojo a menudo captura también otras especies no deseadas y en peligro de extinción como tortugas marinas, tiburones e incluso algunas aves. El periodista Jonathan Gold dijo hace poco «Si no dejamos de comer este pez ahora, dentro de unos pocos años no podremos consumirlo porque ya no habrá más».

California es un mal sitio en lo que a sequías se refiere. Aun así, nada les impide cultivar más de 1.000.000 de kg de almendras. Cosa bastante extraña ya que, para producir una sola almendra se necesita más de un litro de agua. Existe una gran demanda de este producto, por lo que se convierte en un negocio bastante lucrativo. Las almendras se encuentran, detrás del arroz y la alfalfa, en la lista de los cultivos que utilizan mayor agua en California.

La mayoría del salmón que se consume hoy en día es creado en piscifactorías. Estas granjas acuáticas se encuentran en el mismo lugar en el que viven salmones en libertad, por lo que las infecciones o parásitos pueden extenderse con rapidez. Un salmón infectado en una piscifactoría que se escapase puede llegar a provocar estragos en las poblaciones salvajes de este pez. Algunas especies están desapareciendo debido a una enfermedad muy común en las granjas de salmones, los piojos de mar.

Que la gran mayoría de alimentos procesados no son buenos para nuestra salud, no es algo que sorprenda a nadie. Lo que a lo mejor no es tan conocido es que el gasto de energía que se utiliza para su fabricación es muy elevado. De hecho, el 19% de la electricidad que se utiliza en los EE.UU es destinada a la producción de dichos productos.

Convertir el pan normal en tostado es un proceso altamente ineficiente. La huella de carbono que se crea al cocinarlos en los hornos es ya de por si, bastante elevada. Si a esto añadimos su posterior tueste, solo podemos decir que las rebanadas de pan tostado son la peor opción a la hora de comprar pan.

Y créanme la lista crece, hay alimentos que no incluí en esta lista porque no lideran en nuestro mercado, como es la soja y otros tantos, aquí, repito la idea, es balancear nuestro consumo, tener la consciencia de como nuestra alimentación técnicamente contamina y aunque sabemos que no vamos a erradicar este tipo de alimentación, si podemos disminuir los consumos y también para quienes están a cargo de la cría, fabricación, siembra etc, pues necesitan ideas y propuestas para cambiar sus procesos o modificarlos hasta llegar a un grado de menor impacto a la tierra y de cómo ponerse a mano contra los recursos que consumen, pensemos en devolverle a la tierra un poco de lo mucho que nos llevamos en todo lo que hacemos.

Así que manos a la obra, hoy en día no solo es cuestión de empresarios o de grupos defensores del planeta, el cuidar procesos y ver ¿qué implementan? somos toda la sociedad desde nuestros conocimientos los que debemos y podemos aportar, de repente en pláticas con amigos ingenieros he escuchado algunas ideas vanguardistas para implementar en procesos de riego para la siembra, etc, o sea se trata de actuar y si se puede, así que esta vez los invito a eso; pensar desde sus conocimientos, desde su oficio o profesión, qué podemos implementar como método para proteger nuestro mundo y pongámoslo en práctica, claro tarea sencilla no lo es pero créanme, urge.

Comments

comments