LA MAGIA DE OCOTEPEC

En Ocotepec Morelos, el día de muertos, es una de las fiestas más representativas,  donde la riqueza cultural se hace presente.

facebooktwitterinstagramEli García

A 20 minutos (en coche, porque yo fui en un bus y me tarde 50 min.) de Cuernavaca Morelos, se encuentra Ocotepec, un mágico lugar camino a Tepoztlán.

Las tradiciones mexicanas están llenas de colores de sabores, de grandes creencias de rituales, de una gran fe y sobre todo del buen humor, sin duda alguna una de las celebraciones de más arraigo es el culto a los difuntos “El día de muertos”, una celebridad que nos trae mucha cultura que era conmemorada desde etnias mexicas en aquel entonces presidiadas por la diosa Mictecacihuatl hoy conocida como “La catrina”, José Guadalupe Posada fue el encargado de renovar el personaje.

Saliendo de Cuernavaca, se puede observar la arquitectura de un cementerio de Ocotepec, múltiples iglesias y catedrales adornan la ciudad, desde lo lejos se puede ver mucho color colgando por todos lados y se puede respirar  flores y mucha cultura gastronómica y también una larga fila de acceso Ocotepec.

En Ocotepec desde días antes las familias se preparan en los cementerios limpiando, pintando y decorando las tumbas de los seres que ya fallecieron, una de las principales tradiciones consiste en ello, en levantar ofrendas a los difuntos.

Cuando el sol comienza a ocultarse, son las 6:30 p.m. y el pueblo de ocotepec comienza a llenarse de personas de diferentes partes de la república, incluso de otro país, una gran celebración ya está preparada por todo Ocotepec, las velas comienzan a encenderse, hay gente visitando los templos, hay danzantes y gente recorriendo todo el lugar con velas.

La tradición de Ocotepec conocida como “Nuevas ofrendas”, es por lo que mucha gente llega a este lugar, se trata de recrear el cuerpo del difunto, en las casas en las que hubo alguno durante el año, esta simulación se monta sobre una mesa, la recreación del difunto se debe vestir con ropa nueva que incluya huaraches, sombrero Y/o rebozo, la mesa debe estar adornado con calaveras de azúcar, con los alimentos y bebidas preferidos del difunto.

 Las familias están listas para recibir  no solo las ánimas de los difuntos, si no la visita de los vivos, que visitaran el cuerpo simulado del difunto y compartirán los alimentos y bebidas con los familiares.
Si llegas a Ocotepec por primera vez en esta festividad, de primera instancia te recomendamos comprar un paquete de ceras (velas) que venden a la entrada de la ciudad, después verás muchos caminos naranjas que te llevan a la puerta de una casa, esos caminos naranjas hechos de flor de cempasúchil tienen la función de indicar el camino del lugar donde alguien falleció,

Así es, México así celebra la muerte, ¡en grande! cohetes, danzantes, velas, músicos en vivo, mucho alimento y bebida para una gran noche, eso sucede en cada esquina de Ocotepec, el gran corazón y creatividad se hace presente en cada hogar adornando con los colores favoritos del difunto.

Prepárate para una verdadera celebración. Al encontrar un camino naranja y seguirlo ya estas dirigiéndote a una nueva ofrenda,  tal vez encuentres fila para acceso al altar, durante ese tiempo la gente prepara su ofrenda, ¿Recuerdas las velas que compraste al acceso?, es momento de preparar una y dejarla lista para encenderse como ofrenda al difunto, esto es una muestra de agradecimiento por las atenciones recibidas en su hogar.

Pequeños cuerpos hechos de pan, cuyos brazos, piernas y cabeza se cubren de un brillante color rosa del azúcar con que se espolvorean, y de ese modo, se le da un sabor dulce y un aspecto alegre a la muerte.
En cada casa en donde se abren las puertas a los visitantes para dejarlos ver la ofrenda o altar, se ofrece una bebida caliente, normalmente es ponche, en algunos hogares esta celebración amerita más que un simple ponche, y se reparte tequila y tamales a los asistentes.

Los elementos tradicionales de una ofrenda son el pan, el cual es elaborado con productos de la Tierra; el agua, considerada la fuente de la vida y por la que lucha el espíritu en contra de la muerte, las flores de cempasúchil y el incienso, que ayudan a los difuntos a encontrar el camino a casa y a sus familiares. La noche del 31 de octubre repican las campanas de la iglesia anunciando la llegada próxima de los niños difuntos; por la mañana del 1 de noviembre se visita el panteón, el cual está adornado con flores de muchos colores, y se oficia una misa en honor a los pequeños. Por la noche también se tocan las campanas, ahora en espera de los difuntos mayores; entonces se realizan los preparativos para la ofrenda y en la mañana del 2 de noviembre se acude al panteón y se ofrece una misa.

Aunque Ocotepec no es un lugar muy concurrido por los turistas, en esta fecha lo convierte en un lugar mágico, todas las energías están concentradas en este lugar, todos los sabores, los colores, el perfume de las flores, es un lugar que debes conocer este 2 de noviembre.

 

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Eli García

Regio de nacimiento, Social Planner, Estratega de MKT por convicción & Diseñador por amor, escritor y buen amigo, siempre buscando #UnaFilosofíaVital

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